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A veces....

A veces te extraño, no porque que quiera, es que a veces los recuerdos se revelan. Y entonces las esquinas hablan, las baldosas murmuran y algunas calles cambian su nombre por el tuyo.

Necesito un amor

Necesito que el amor me aseste un golpe mortal, que me deje sin reacción y no me deje pensar. Lo único que le pido es que me tenga piedad y no me enamore de la distancia, porque conozco el dolor de los abrazos ausentes y las miradas perdidas.  Entonces, donde quiera que estes, quiero que sepas que es hora de que choquemos en alguna esquina, algún bar o porque no, en alguna librería donde cada tanto voy en busca de un libro que me atrape ante tanta ausencia de tu parte.

Mis musas

Mis musas cada tanto me visitan, con o sin nombre me han sabido inspirar aun cuando la inspiración me dejo de lado.  Caprichosas e independientes han dejado mis deseos sin cumplir y más de una vez me he encontrado hablando solo.  Sin embargo, anoche una musa me respondió, no supe qué hacer y le hable de mi inspiración y de mis letras intentando reflejar su belleza.  Entonces ella sonrió ante su propia sonrisa, se vio en sus gestos y se reflejó en su mirada.  Fue quien preguntó y fui quien respondí. Rompí un pacto y ahora tengo miedo que cuando ella sonría, su sonrisa no me atrape como siempre; que cuando hable no sepa mirarla como miran los poetas, así sin mirar y memorizando cada peca en su lugar y ubicando cada lunar más allá del propio lunes o del dia que sea.

Me lo debo...

Conocerte no se trata de verte a diario, no. Es un intento de saber que te pasa con sólo mirar tu mirada. Es saber que a tu café lo endulza la cantidad exacta de azúcar. Se trata de disfrutar caminar de tu mano y saber cuando cada uno debe de caminar con su propia compañía.  Puedo intentarlo, me gustaría, porque para mí es el camino que debo recorrer para enamorarte. Pero ¿Cuántas vidas hacen falta? Quizás está no sea suficiente, pero el intentó me lo debo ¿te lo debes?

Tus pupilas

Esta noche la inspiración ausente te trae hasta mí recuerdo. Las escasas palabras que apenas me acompañan no son suficientes. Porque tu belleza indescriptible, te desborda sin esfuerzo. A veces pienso que no lo sabes, que ignoras la onda expansiva de tu sonrisa. Y entonces te recuerdo en tu mirada, tan profunda, tan llena de vos. Te observo en instantáneas que no me pertenecen, y puedo decirte que tu mirada es la de ayer en este hoy, donde no puedo hallarme en tus pupilas lejanas y distantes…

Soñandonos

Soñar con vos y despertarme al sentir tu tibia piel rozándome. Sabiéndote tan real como tu respirar tan calmo, como tu cuerpo casi desnudo descansando a mi lado. Mirarte en la penumbra de la habitación, despeinada y con tu rostro relajado. Abrazarte y sentir tus brazos ganando mi espalda, mientras tu boca murmura algo que no comprendo y tu cuerpo busca mí cuerpo. Y así quedarnos, sin distancias, abrazados, soñandonos y sabiendo que el amor nos despertara juntos, así enredados en nuestras propias vidas. Y sin recordar lo que soñamos…

Le escribí y escribo

Le escribí a mujeres de las que ni siquiera conozco su perfume, pero me basto una sonrisa para adivinar el resto. Le escribí a Julieta sin que ella lo sepa y sin ser su Romeo. Le escribí a mí hija y también a su madre, cuando la ilusión le jugaba una pulseada a la realidad. Le escribo al amor que tuve, al que se me esfumó, al que soñé, al eterno y también al imposible. Le escribo a la vida, mal o bien, pero con la absoluta libertad de el que escribe sin límites inventados.Rompiendo formas y estructuras gramaticales, pero disfrutando de cada trazo y de cada palabra, como sí fuera la primera o la última escrita, dictada a mí oído por la inspiración que cada tanto, se acuerda de mí y me visita.