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Te pedí en un deseo

Te pedí en un deseo que le encendí a la noche. Le pedí al cielo un amor incomprensible, ilimitado, pero sobre todo posible. No le propuse a la noche un momento determinado, solo la vida misma, ahora o tal vez mañana. Ni siquiera te describí físicamente porque mi idea es reconocerte cuando te vea. Te pedí en un deseo en una noche que era buena.

"Sos peladito"

Acá en la ciudad de Tigre existe un paseo de compras muy conocido y elegido por miles de personas cada fin de semana, se trata del Puerto de Frutos donde se venden artesanías de todo tipo. Ayer domingo estuve recorriendo entre un mar de gente sus locales y como hacía mucho calor elegí un local de cerveza artesanal ubicado sobre la costa del río Luján, para refrescarme un poco. Pedí una cerveza y me senté en unos asientos que había en la barra, pero que extrañamente eran bajos, mientras que detrás mío en un parlante resonaban clásicos internacionales. A un par de pasos unos árboles rodeaban una pequeña fuente donde algunos chicos disfrutaban de su agua. No se de dónde apareció, pero en un segundo tenía parada frente a mí y mirándome a los ojos a una nena de cabello rubio algo ondulado. Estábamos a la misma altura porque como dije antes, el banco era bajito. Me dijo “hola” y puso sus dos manitos en mi cabeza y me acarició despacito para luego decirme “sos peladito” algo más que evidente...

Sin prisa y sin tiempo

Ya no quiero el vértigo del momento que después se vuelve efímero. Quiero la lenta pausa, la mirada que mira, el beso que se siente, las palabras que se escuchan sin sobreponerse, porque no importa lo que vamos a decir, sino lo que estamos escuchando. No quiero locura, quiero amor que cura, no quiero atar, quiero desatar ese amor que nunca sentiste. Ya no quiero el vértigo del momento, quiero tú lento amor, sin prisa y sin tiempo.

Te dejo ir

Te suelto, te dejo ir. No quiero un amor que no quiera mí amor Te suelto, te dejo ir. No quiero tu frialdad, no la necesito, dentro de poco el invierno podrá suplantar tu ausencia perfectamente. Pero no te dejo sabes, porque nunca fuiste mía y siempre fuiste libre. Y ambos sabemos cuál fue tu elección. No quiero tu compañía obligada y tampoco tu sonrisa dibujada. El amor ya me dejó muchas veces y vos nunca alcanzaste a ser tanto, fuiste un pequeño destello en el mar de una vida.

Amor equivocado

Sos así

El amor se va